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¿Es un buen momento para comprar un ordenador?

Windows 7, el nuevo sistema operativo de Microsoft, se comercializará en otoño, por lo que muchos usuarios esperarán a comprar un PC con el fin de evitar las obligatorias actualizaciones

El próximo 22 de octubre Microsoft lanzará al mercado Windows 7. A partir de ese día, todos los PC que se comercialicen llevarán instalado este sistema operativo, con un mayor número de prestaciones que el actual Windows Vista. Las personas interesadas en comprar un ordenador antes de esa fecha se verán forzadas a actualizarlo si quieren disfrutar de un aparato en condiciones óptimas. Esto supondrá un gasto extra y una cierta habilidad para su instalación. Prorrogar la compra del ordenador hasta la salida de Windows 7 puede ser para muchas personas la solución más sencilla. Para quienes no puedan esperar, se facilitan una serie de recomendaciones sobre la configuración, procesador y capacidad de disco duro.
A pesar de la inminente aparición de Windows 7, la nueva versión del sistema operativo de Microsoft, muchos usuarios han adquirido en fechas recientes un ordenador o piensan hacerlo, obligados por diversas circunstancias como el comienzo del curso escolar. Esta época es, junto con la campaña de Navidad, el momento del año en el que mayor número de computadoras se venden. ¿Qué hacer, por lo tanto, si no se puede esperar a la salida de Windows 7?
Si se adquiere un ordenador en los próximos días, es necesario seguir algunas pautas imprescindibles para actualizar más adelante el aparato. En primer lugar, hay que confirmar que la configuración de hardware (las partes del ordenador y los componentes periféricos que se vayan a utilizar con él) sea compatible con los requerimientos de instalación del nuevo sistema. Windows 7 exige, como mínimo, un procesador de 32 ó 64 bits, con un gigaherzio de frecuencia.
Además, deberá tener un gigabyte de memoria RAM para la versión de 32 bits, o dos gigabytes para la modalidad de 64 bits. En cuanto al disco duro, deberá contar con una capacidad de almacenamiento de entre 16 y 20 gigabytes, como mínimo, según la versión (32 ó 64 bits).
El antecedente de Mac OS

Los ordenadores de la marca Apple ya han planteado una situación similar. El sistema operativo se ha actualizado hace escasos días y los usuarios que adquirieron un Macbook (portátil) o un iMac (sobremesa) antes del 28 de agosto se encuentran ahora con que sus ordenadores están desfasados. La actualización se puede adquirir en cualquier tienda de informática, pero a un precio que ronda los 30 euros.
Es un DVD que se inserta en el ordenador y actualiza de modo automático el sistema operativo, si bien algunos programas externos pueden quedar desfasados y exigir la búsqueda en la página web del desarrollador de una versión adaptada al nuevo sistema operativo.
Por otro lado, para los ordenadores adquiridos después del 8 de junio de 2009 (dos meses antes del lanzamiento de la nueva versión) se dispone de un precio especial de actualización, en torno a los 9 euros. Para optar a este descuento hay que enviar una carta a la dirección de la central en Londres, junto con el recibo y otros documentos. El envío se deberá realizar en los 90 días siguientes a la fecha de compra o antes del 26 de diciembre de 2009.
De esta manera, se conseguirá pasar del antiguo sistema Mac OS "Leopard" al nuevo Mac OS "Snow Leopard". Esta operación será válida para los usuarios que tengan instalada en sus ordenadores la versión anterior, 10.5 "Leopard", o la 10.4, conocida como "Tiger". Los requerimientos mínimos de hardware para la actualización son: un ordenador Mac con procesador Intel, un gigabyte de Memoria RAM y cinco gigabytes de espacio en el disco duro.
Cuidado con las versiones anteriores
En el caso de Windows 7, el ordenador podrá actualizarse desde Windows XP, pero también desde las diferentes versiones de Windows Vista. Sin embargo, en función de la edición instalada y la elegida para actualizar a Windows 7, habrá que realizar una "instalación limpia": se tendrá que actualizar desde cero y copiar todos los datos del disco duro, ya que se perderán durante el proceso.
Para los usuarios con Windows Vista Home a 32 bits que quieran pasar a Windows 7 Home 32 bits o a Windows 7 Ultimate 32 bits, será suficiente una actualización del sistema anterior. Para Windows 7 Profesional 32 bits hará falta de nuevo una "instalación limpia". El diario The Wall Street Journal elaboró una tabla en la que se pueden encontrar las diferentes variables de instalación, según la versión previa y seleccionada de Windows 7.
Coste de los nuevos Sistemas Operativos

Mac OS X 10.6 "Snow Leopard" cuesta 29 euros por licencia para los usuarios que actualicen desde 10.5 "Leopard", aunque también se vende un paquete familiar de actualización por 49 euros. Este paquete incluye licencias para un máximo de cinco ordenadores. El precio de una licencia nueva será de 129 euros.
Por su parte, los usuarios de Windows dispondrán de diferentes precios, en función de la versión elegida. En Europa habrá dos versiones, la E y la N. La versión E será la misma que en todo el mundo, mientras que la versión N estará desprovista de Windows Media. El listado de precios de venta anticipada a través de la tienda de Microsoft oscila entre los 199 euros por la versión Windows 7 Home Premium, y los 319 euros por Windows 7 Ultimate.

Precio para equipos adquiridos en los últimos meses

Microsoft recomienda informarse antes de comprar un equipo informático con el distribuidor minorista o con el fabricante. Es un modo de confirmar que está incluido en el programa de actualización de Windows 7 para equipos comprados entre el 26 de junio de 2009 y el 31 de enero de 2010, y que el Windows Vista esté preinstalado. En principio, está actualización será gratuita, aunque algunos fabricantes pueden incluir gastos asociados, como el embalaje y el transporte.

Navegar con un módem USB

La banda ancha móvil es una gran solución para quienes tienen que trabajar mientras se desplazan o residen en zonas sin cobertura ADSL. Sin embargo, implica un esquema de tarifas paradójico, ya que muchas de ellas penalizan el exceso de tráfico de datos o bien limitan el flujo cuando se supera un determinado umbral. Las más asequibles reducen la velocidad de navegación desde 3,6 megabits por segundo, o más, hasta unos 128 kilobits por segundo cuando se sobrepasa el límite estipulado en el contrato. En un súbito frenazo, se pasa de navegar a velocidades acordes con las conexiones ADSL a otras más propias de la era del módem telefónico. ¿Qué estrategias se pueden seguir para exprimir al máximo la conexión en estas situaciones?

Acceder a Internet con una tarifa plana es la mejor forma de evitar sustos en la factura mensual. Todavía no se ha trasladado esta posibilidad a los teléfonos móviles, pero sí hay dos tipos de tarifas que ofrecen un precio fijo a cambio de una determinada cantidad de datos descargados. Unas limitan la velocidad una vez sobrepasado un determinado umbral de transferencia (tres, cuatro o cinco gigabytes es lo más habitual) y otras cobran una cantidad prefijada por megabyte adicional en cuanto se supera la cifra acordada.

Estos límites se rebasan con facilidad. Si se contemplan vídeos o se comparten contenidos durante la navegación, se puede agotar el límite de cinco gigabytes en sólo cuatro días. Esta rapidez de consumo se incrementa porque se suma tanto el tráfico de datos descendente como el ascendente, y algunos operadores tarifican en bloques de hasta 256 kilobytes.

Esto significa que, si por cualquier razón se corta la conexión en el momento en el que se han consumido 16 kilobytes de un bloque, el operador subirá de golpe a 256 kilobytes. Por esta razón, a menos que sea para un uso muy esporádico, conviene decantarse por las tarifas que limitan la velocidad, pero no cobran más.

Navegar a 128 kilobits por segundo Muchos usuarios de banda ancha navegan durante gran parte del mes a velocidades previas a la extensión del ADSL y el cable, aunque la Web y las costumbres de navegación hayan evolucionado hacia exigencias de tasas de transferencia más elevadas. Por lo general, las operadoras establecen el límite máximo en 128 kilobits por segundo (kbps) en descarga de datos, aunque Movistar aumentó en septiembre este tope hasta 384 kbps.

Con 128 kilobits por segundo se experimenta lentitud en la carga de páginas web y no se pueden abrir demasiadas pestañas del navegador a la vez, ya que se ralentiza el proceso en exceso. Lo mismo sucede si se inician al mismo tiempo demasiadas aplicaciones que requieran una conexión a Internet. La actualización del antivirus, del sistema operativo o el uso de un programa P2P pueden convertir la navegación en una experiencia lentísima hasta que se termina de descargar.

Tácticas que se pueden emplear
Los siguientes son algunos consejos para aprovechar los 128 kbps. Muchos constituyen estratagemas que nacieron cuando la navegación a 56 kbps con los módems tradicionales era la opción más habitual:

Navegar sin imágenes. Los navegadores incluyen opciones para no cargar las imágenes de las páginas. Se gana en agilidad porque los gráficos y fotografías suelen ser uno de los componentes que más información consume en una página web. A cambio, se pierde bastante en la denominada "comodidad gráfica", porque los sitios web actuales se han ideado para verse con todas las imágenes y cada vez menos contemplan la posibilidad de que las paginas puedan verse sólo como texto.

Evitar la tecnología flash en las páginas. Con frecuencia, los vídeos y audios en flash se cargan sin avisar al usuario. Así ocurre a menudo con la publicidad. Se puede recurrir a complementos que bloqueen este componente, como Flash Block, que cumple esta función en Firefox y permite elegir si ver o no un elemento en flash. NoScript es una extensión similar pero con mayores posibilidades, porque el usuario puede detener cualquier javascript no deseado.

Usar el navegador con menos pestañas abiertas. Los navegadores actuales pueden aguantar decenas de pestañas abiertas en la misma ventana. Conviene reducir al mínimo el número, sobre todo si alguna de ellas actualiza con frecuencia los contenidos de manera automática.

Evitar el uso de aplicaciones web. Este apartado abarca incluso a los servicios de correo electrónico web como Hotmail, Gmail o Yahoo! Mail. También a apliciones como Google Reader o Google Maps, que cargan muy rápido el tráfico de datos. Lo mismo sucede con Facebook y otras redes sociales con contenidos multimedia.

Emplear aplicaciones ricas de Internet. Con ellas se puede trabajar con sistemas que descarguen los datos al ordenador, desconectarse y gestionar esa información sin conexión. Los datos se actualizan en la siguiente conexión. Esta solución no evita el tráfico de información necesaria, pero sí la publicidad en flash.

Limpiar el ordenador de malware. Para exprimir un caudal limitado hay que asegurar que se carece de virus y programas espías que puedan transmitir datos y, por tanto, ocupar parte del ancho de banda y ralentizar la velocidad. Cualquiera de los antivirus o software antiespía ayuda a eliminar estos devoradores de conexión.

Cerrar el cliente de Twitter y el mensajero instantáneo. Como la velocidad es limitada, conviene abrir sólo las aplicaciones con acceso a Internet necesarias en cada momento. Evitar Live Messenger, que sincroniza muchos datos de modo automático, Yahoo! Messenger y Google Talk, ahorra muchos kilobytes.

No usar radios on line ni ningún otro servicio en streaming: Last.fm, Spotify, Blip.fm o cualquiera de las versiones web de las radios convencionales consumen más ancho de banda del que se pueda pensar. Mejor activar iTunes y escuchar la música almacenada en el disco duro.

Usar gestores de descarga. Este tipo de programas no sólo acelera la descarga hasta el límite establecido en la línea, sino que sirve para evitar las repercusiones de los inoportunos cortes, más frecuentes en este tipo de conexiones inalámbricas. De esta manera, no se pierde la información descargada con antelación y se reanuda en el mismo punto. Destacan DownThemAll!, un complemento para Firefox, o GetRight, una aplicación aparte que se integra con Internet Explorer y Firefox.

Si eres legal, eres legal: el peor anuncio del año

La organización FACUA-Consumidores en acción ha comunicado que el anuncio de la campaña si eres legal, eres legal ha sido elegido por los consumidores como el peor del año. La campaña publicitaria del Ministerio de Cultura se enfrentaba a las de productos como Actimel, Silueta, Frenadol o Vodafone Passport, pero superó a todas con un 45% de votos.

Recordemos que el polémico anuncio comparaba comprar en un top-manta o descargar obras de Internet con rayar un coche, patear contenedores y hasta casi atropellar un bebé (no es broma). Desde la web de la campaña, que también nos dio muchos ratos de diversión, se llegaba a afirmar que quienes defienden las descargas, intentan engañar y manipular. En su día, la Asociación de Internautas ya la denunció ante los tribunales, pero han tenido que ser los ciudadanos quienes den el veredicto.